El primer baño de tu bebé es un momento especial que, casi siempre, causa inquietudes sobre cómo hacerlo de forma segura. ¡No te preocupes! Con los cuidados adecuados, será una experiencia segura y placentera para ambos.
Durante los primeros días, es mejor hacer baños con esponja, especialmente si el cordón umbilical aún no se ha caído. Usa agua tibia, un paño suave y productos hipoalergénicos que respeten la delicada piel del bebé. Evita jabones con perfumes o alcohol.
Cuando ya puedas sumergirlo en una pequeña tina, ten todo listo antes de comenzar: agua tibia (no caliente), aceite hipoalergénico si deseas masajear suavemente su piel, pañitos húmedos para limpiar con cuidado y un poco de vaselina si su piel está reseca. ¡Nunca dejes solo al bebé en la tina, ni por un segundo!

