Los valores son la brújula para que tus hijos sepan conducirse en el camino de su vida. De esta manera, ellos sabrán a dónde se pueden dirigir y a dónde no. Si basas tu educación en valores como el respeto, la responsabilidad y la justicia, tus hijos entenderán más la disciplina familiar.
Ser el ejemplo de nuestros hijos como madres y padres es fundamental, pues no podemos hablarles o exigirles algo si no se los mostramos en la vida diaria con nuestras propias acciones; ya hemos dicho en repetidas ocasiones que tanto los niños como los jóvenes imitan muchas actitudes, así que tengamos cuidado con lo que decimos y hacemos.
¿Cómo definir los valores? Son esos principios que guían nuestras decisiones, moldean nuestro carácter y nos permiten vivir en armonía con los demás. Enseñar a los hijos buenas costumbres y valores es un reto para todos los padres, pero esta área fundamental de la vida cotidiana sólo puede ser transmitida dentro del seno familiar.
Es cierto que todos los niños cometen errores y en ocasiones se comportan mal, lo fundamental es que aprendan a usar estas malas decisiones como una oportunidad de aprendizaje que les permita ser mejores personas.
El crecimiento moral de un niño es un proceso continuo, y aunque existe la posibilidad de que tomen alguna mala decisión, recuerda que tú eres una gran influencia en el comportamiento de tus hijos, ellos son tu reflejo, copian las cosas buenas que haces, pero también las malas.
Los niños a los que se les enseñan valores y principios, tienden a ser más conscientes de sus actos.
Ale Velasco