El llanto por cólicos es una de las principales causas de angustia en los primeros meses de vida del bebé. Aunque es algo frecuente, existen formas prácticas y efectivas de prevenirlos o disminuirlos. Aquí te comparto 10 practiconsejos que te ayudarán a cuidar el bienestar de tu bebé… ¡y también tu tranquilidad!
- Existen en el mercado anticólicos diseñados para regular la cantidad de líquido, permitiendo el paso del aire al biberón y no al estómago del bebé.
- Busca la tetina que más se le acomode a tu bebé para succionar, puedes encontrar diferentes presentaciones desde recién nacido.
- Aunque des pecho, siempre conviene tener listos biberones esterilizados y una lata de fórmula, si es posible.
- Antes del primer año, no debes darle leche de vaca ni leche de ninguna otra que no sean las fórmulas especiales para bebé.
- El uso del chupón es recomendable, ya que ayuda a tranquilizar al bebé.
- Es muy importante hacerlo eructar, alternando momentos de tomas de alimento con la sacada del aire.
- Revisa qué puede estar causando el cólico: intolerancia a la fórmula, la tensión y angustia de los padres o la alimentación de la madre. Si comes irritantes durante la lactancia, puedes aumentar los cólicos.
- Si tiene cólicos frecuentes, el arrullo y el masaje en el vientre ayuda a aminorarlos, repitiéndolo a menudo, poniéndolo boca abajo en tus piernas o con una bolsa de agua tibia en su abdomen.
- Si tu hijo >esta estreñido y han pasado 24 horas, dale un masaje en su estómago, haciendo círculos en el sentido de las manecillsa del reloj. Si persisten las molestias, llama a tu pediatra.
- Evita sobrelactosar a tu bebé. No le des de comer antes de 3 horas durante los primeros 3 meses y cuida la cantidad de leche.